Aromaterapia: ¿Ciencia o ficción?

  Entendemos por aromaterapia la disciplina que usa los aceites esenciales extraídos de ciertas especies vegetales para mejorar el bienestar físico o mental y que se fundamenta en los efectos producidos por los aromas en el organismo. Esta terapia (o pseudoterapia, ya veremos…) tiene su origen en 1935 de mano del químico francés René-Maurice Gattefosé, aunque el uso de los aceites esenciales y de los aromas para tratar enfermedades es muy anterior.

  En aromaterapia el aceite esencial es administrado por vía inhalatoria, bien de forma directa con difusores/evaporadores o bien en forma de masaje aromaterapéutico, baños aromáticos, cataplasmas etc. Los olores están compuestos por moléculas volátiles que pueden interaccionar con los receptores de las células olfativas y generar una respuesta.   Un aceite esencial o aceite volátil es una mezcla de diversas sustancias químicas (hidrocarburos, alcoholes, ácidos, ésteres, aldehídos, cetonas, enoles y compuestos sulfurados o nitrogenados), extraídas de una fuente vegetal mediante destilación en vapor de agua. Cada aceite esencial es característico de una especie vegetal (o animal, en caso del almizcle) y posee una composición única que le otorga su olor y sabor característico. El uso de aceites esenciales está muy extendido en la elaboración de productos cosméticos por su agradable olor aunque también se emplean en industria alimentaria para mejorar el sabor.

  Es necesario distinguir entre aromaterapia, donde el aceite esencial es administrado por vía inhalatoria para interaccionar con receptores olfativos y causar una respuesta a nivel cerebral, del uso de aceites esenciales por otras vías sistémicas o tópicas, que pertenecería al ámbito de la fitoterapia.

  Algunos aceites esenciales que empleamos de forma habitual no pueden ser considerados aromaterapia: el popular bálsamo Vicks Vaporub combina diferentes esencias (menta, eucalipto, trementina…) con una acción balsámica-expectorante útil en resfriados, el aceite de árbol del té aplicado de forma tópica tienen acción bactericida/antifúngica, las esencias con mentol o alcanfor añaden a pomadas anttinflamatorias por su acción rubefaciente, etc

Evidencia científica en aromaterapia

  A pesar de que el uso de la aromaterapia está bastante extendido no encontraremos evidencia científica sólida que respalde ninguna de las indicaciones en las que se está empleando. Ciertamente hay mucha literatura y estudio publicados, sin embargo las revisiones más rigurosas siempre concluyen igual: «Baja calidad, tamaño de muestra insuficiente, no se pueden sacar conclusiones, se necesitan más estudios…». Veamos algunos ejemplos:

1.- Aromaterapia para el tratamiento del dolor durante el trabajo de parto

2.- Aromaterapia y masaje para el alivio de síntomas en pacientes con cáncer

3.- Aromaterapia para la promoción de la relajación y el sueño, el alivio del dolor y la reducción de los síntomas depresivos en pacientes con demencia

4.- Aromaterapia para el tratamiento de las náuseas y los vómitos posoperatorios 

  Uno de los estudios más numerosos fue publicado en el año 2000,  en él se incluyeron seis estudios en los que se evaluaba la utilidad de la aromaterapia en el tratamiento o prevención de la ansiedad, aplicada  mediante masaje aromaterapeútico. Si bien en un principio estos estudios parecían indicar que el masaje de aromaterapia poseía un ligero y breve efecto ansiolítico, los autores concluyeron que la investigación realizada no fuera lo suficientemente rigurosa como para probar la eficacia de la aromaterapia en el tratamiento de la ansiedad.

  La dificultad principal en el estudio de la aromaterapia por inhalación es el diseño de un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo. Para que los resultados sean confiables se debe ocultar la verdad tanto a los participantes como a los investigadores, algo complicado porque ambos son conscientes del aroma que perciben. Por otra parte, es imposible distinguir si el efecto relajante o la disminución de la ansiedad se debe a la presencia de alguna molécula concreta en la esencia que interacciona con nuestro organismo o al simple hecho de percibir un aroma agradable.

  Sí existe una evidencia científica convincente para algunos compuestos presentes en los aceites esenciales cuando éstos se administran por otras vías como la oral, tópica o pulmonar. Algunos aceites esenciales ricos en terpenos son beneficiosos cuando se emplean por vía oral en catarros, bronquitis agudas o sinusitis. El aceite del árbol de té, de la planta Melaleuca alternifolia, posee propiedades antibacterianas y antimicóticas. Sin embargo, insistimos que no todo uso de aceite esenciales debe ser considerado aromaterapia.

Productos basados en la aromaterapia

  Uno de los principales fabricantes de aromaterapia en nuestro país en Pranarom, famosos por acuñar el término «aromaterapia científica». Si revisamos su vademecun de aromaterapia nos encontraremos con productos e indicaciones como éstas:

  • Abeto negro (Picea mariana): cansancio que se manifiesta a primeras horas de la mañana.
  • Mandarina (Citrus reticulata): para un momento de relajación.
  • Mandravasarotra (Cinnamosma fragrans): para reforzar las defensas inmunitarias.
  • Canela de China (Cinnamomum cassia): afrodisíaco.
  • Naranjo amargo (Citrus aurantium ssp): para una vuelta al trabajo sin estrés ni angustia.
  • Yuzu (Citrus junos): obtendrás un gran momento de calma, paz y serenidad en este mundo tan estresante.
  • Pachuli (Pogostemon cablin): mejora de la circulación linfática y venosa.

  No se ha encontrado una evidencia científica sólida que respalde estos productos para estas indicaciones concretas. El término aromaterapia científica está completamente injustificado y parece corresponder más a un concepto de marketing o publicitario que a una realidad. Estos productos a base de diversos aceites esenciales y las propiedades que les atribuyen se sustentan más en un uso tradicional que en evidencias científicas.

Seguridad

  Los efectos secundarios de la aromaterapia administrada por vía inhalatoria son escasos y leves, principalmente consisten en nauseas, mareos o dolor de cabeza. Por vía oral los aceites esenciales han de manejarse con cuidado ya que algunos poseen una toxicidad importante. Especial precaución debería tenerse en niños y embarazadas, en la que esta vía está desaconsejada. Como cualquier otro producto de fitoterapia habrá que tener en cuenta dosis, interacciones, precauciones y contraindicaciones. Por vía tópica también pueden causar irritación y problemas cutáneos especialmente en personas susceptibles (psoriasis, atopía…).

 

Conclusiones

  La aromaterapia, entendida como la utilización de aceites esenciales por vía olfativa para provocar una respuesta en el organismo a través de la interacción con receptores olfativos, es claramente una pseudoterapia que carece de aval científico. Los profesionales sanitarios (médicos, farmacéuticos, enfermeros…) deberían abstenerse de recomendar este tipo de productos. Los colegios profesionales deberían abstenerse de acoger cursos sobre aromaterapia por razones deontológicas.

  Algunos aceites esenciales contienen moléculas biológicamente activas que pueden resultar eficaces y poseer utilidad terapéutica en ciertas indicaciones. Para que un aceite esencial sea eficaz debe emplearse una vía de administración convencional como para el resto de fármacos (oral, pulmonar, tópica…). La recomendación de un aceite esencial debe hacerse en base a pruebas científicas y no apoyándose en el uso tradicional. Deberá prestarse mucha atención a la toxicidad y a las contraindicaciones y advertir a los pacientes que “natural” no es sinónimo de inocuo.

Roi Cal Seijas Ldo. en Farmacia

 

 

 

 

14 comentarios en “Aromaterapia: ¿Ciencia o ficción?”

  1. Una entrada al PubMed bajo la búsqueda Aromatherapy da acceso a muchos artículos con tópicos interesantes para un clínico de atención primaria, quizá sin la potencia de un “aleatorio multicéntrico controlado doble ciego” pero con la suficiente probabilidad para intentar el alivio de síntomas invalidantes a un individuo doliente.

  2. MALDITOS IGNORANTES: La ciencia ficción se basa en un respeto y admiración por la ciencia. Jamas he leído una obra de ciencia ficción que promueva el uso de la aromaterapia. Así que antes de criticar la ignorancia de los que usan la medicina tradicional veamos que tan ignorantes somos nosotros respecto de los géneros literarios.

  3. Pingback: Unos aceites esenciales que te darán remedio - Aceite de Oliva Online

  4. pues yo uso el aceite esencial de lavanda en difusor cuando estoy con ansiedad laboral y me baja el estrés y me da hasta sueño, la menta por otro lado si la uso por la mañana me produce cierta activación mental que me puede llevar al nerviosismo y a tener la tensión un poco alta, precisamente hoy he leido que puede subir la tensión la menta , ideal para quienes la tengan muy baja supongo.. han probado ustedes la aromaterapia ? yo soy esceptico pero desde que la uso mi vida ha mejorado bastante, me ahorro las benzodiacepinas y las melancolias con algunos aceites como el de mejorana o el de romero, que se ha comprobado que alivia la perdida de memoria e incluso la perdida de olfato.. si la usaban los árabes y gente culta de antaño, y se sigue usando con excelentes resultados en niños y animales no se por que no puede ser científica, en pubmed hay estudios de antidepresivos que no son superiores al placebo y se recetan, o son superiores en un 5 %.. y se recetan.. pues mejor un placebo.. digo yo.. no?.. bueno no, no genera ganancias, ni te regalan viajes ni congresos.. ejem 🙂

    1. farmacienciablog

      Bueno, en primer lugar la aromaterapia es mucho más cara que las benzodiazepinas y que muchos antidepresivos. En segundo lugar nosotros no entramos a valorar experiencias personales que podrían estar causadas por el efecto placebo; no existe ninguna evidencia sobre el efecto terapéutico de los aceites esenciales de lavanda para la ansiedad cuando se usan por vía inhalatoria, puede comprobarlo usted mismo consultando las referencias que hemos aportado.

  5. Reynaldo S. Saldívar C.

    Hola… pues seguramente al autor del artículo le ha faltado leer Farmacognosia.
    Hay una gran cantidad de libros y artículos sobre las propiedades de los aceites esenciales de las plantas, donde se muestra su innegable valor.
    Creo profundamente en el valor del placebo, si produce el efecto de curar.
    Como dicen en mi tierra: «si atolito va curando, atolito vámosle dando», en última instancia, es lo que buscamos.

  6. Buenos días,
    Siendo una buena revisión, hoy en día hay más bibliografía que no esta recogida en cochrane. Como bien dices, hacer estudios doble-ciego es difícil, ¿pero solo por eso ya descartamos la aromaterapia?
    Querría añadir otra puntualización, si aromaterapia es el uso de aceites esenciales, ¿por qué excluyes la vía sistémica? A mi parecer, que soy profesor de farmacología, farmacognosia y fitoterapia, esta podría ser una rama de esta última…
    Además, la EMA tiene aprobadas varias monografías de aceites esenciales, y esta misma agencia y la Aemps tiene aprobados medicamentos y productos sanitarios con indicaciones terapéuticas.
    Es decir, hay ciencia detrás.
    Un saludo!

    * https://www.ncbi.nlm.nih.gov/mesh/?term=aromatherapy

    1. Buenos días, no descartamos la vía sistémica, aunque no es la más usada en aromaterapia y también presenta mayor riesgo de efectos secundarios. Tampoco descartamos la efectividad de algunos compuestos, en el artículo se citan algunos ejemplos y enlaces a estudios, sin embargo la mayoría de productos que ofrecen los laboratorios de aromaterapia con indicaciones como aumentar defensas, antiedad, detox etc consideramos que son un fraude.

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