Acupuntura: ¿ciencia o placebo?

acupuntuta

  La acupuntura es un método terapéutico que se basa en la creencia de que la enfermedad se relaciona con un flujo anómalo de la energía vital (qi). Esta energía, cuya existencia nunca ha podido ser demostrada, discurre por unos hipotéticos meridianos, dónde los acupuntores clavan agujas para equilibrar y regular el flujo del qi.

HISTORIA

  Aunque la opinión mayoritaria es que la acupuntura tiene su origen en China, recientes descubrimientos podrían situar su origen en Europa Central hace al menos 5000 años. La primera descripción documentada de la acupuntura la podemos encontrar en la China del S. II a.C. , donde el mecanismo de acción planteado es ya el mismo que la mayoría de acupuntores defienden hoy en día: las enfermedades son debidas alteraciones del qi que pueden ser corregidas pulsando en ciertos puntos de los meridianos. Para la mayoría de las escuelas existen 12 meridianos y 365 puntos de acupresión (correspodientes a los doce grandes ríos de China y a los días que tiene un año). La acupuntura surge ante la necesidad de explicar el cuerpo humano en el contexto de una sociedad donde la experimentación con cadáveres y la anatomía estaba prohibidas.  El diagnóstico en acupuntura también presenta ciertas particularidades, se basa en cinco técnicas denominadas inspección, auscultación, olfacción, palpación e interrogación. 

  Aunque la acupuntura llegó a Europa ya en el S.XVII y gozó de cierta popularidad entre los médicos occidentales, estuvo en decadencia y a punto de desaparecer hasta la década de 1950 con el triunfo de la revolución comunista en China. Mao Tse-Tung relanzó la Medicina Tradicional China (MTC) con el objetivo de proporcionar un tratamiento a la población empobrecida que no tenía acceso a la medicina moderna y utilizó la acupuntura como parte de la propaganda de su régimen. (El propio Mao reconoció que él no creía ni utilizaba la MTC). A partir de 1970 la acupuntura vuelve a popularizarse en EEUU y Europa a partir de los increíbles testimonios de curación y de las casi infinitas posibilidades de la acupuntura que nos llegaban desde China (incluidos hipotéticos casos de operaciones a corazón abierto usando sólo acupuntura como anestesia o reportes de curación de sordos por esta técnica). 

MECANISMO DE ACCIÓN

  Con las técnicas de imagen actuales podemos descartar con absoluta seguridad la existencia de entidades como el qi o los meridianos. Sin embargo, eso no implica necesariamente que la acupuntura no funcione, ya que ésta podría actuar mediante otros mecanismos. Han sido planteados otros mecanismo alternativos más en sintonía con la ciencia actual como son la teoría de la compuerta y la teoría de las endorfinas. La teoría de la compuerta sugiere que ciertas fibras nerviosas que transmiten impulsos desde la piel hasta el SNC podrían actuar como «compuertas» que al ser activadas por la acupuntura entorpecieran la transmisión a nivel central de otros estímulos más intensos como lo dolorosos. Aunque esta teoría puede ser válida en otra circunstancias y es un mecanismo de transmisión nerviosa conocido, nunca se ha podido demostrar que esté implicado en el mecanismo de acción de la acupuntura. La segunda teoría sostiene que el efecto de la acupuntura deriva de su capacidad para liberar opioides endógenos (endorfinas) que actúan como potentes analgésicos. Los estudios sobre este punto son contradictorios, algunos aseguran que la acupuntura logra la liberación de cierta cantidad de endorfinas sin poder cuantificar si la cantidad es suficiente como para poder tener un efecto analgésico y otros ensayos no han conseguido hallar ninguna relación. 

  Aún nos queda por ver una tercera teoría que podría explicar la efectividad de la acupuntura y que sería la más sencilla de todas ellas: el efecto placebo.  Este efecto, sobradamente conocido por la ciencia y que está presente en todos los tratamientos, podría verse reforzado por las características propias de la acupuntura (uso de agujas, mayor tiempo de contacto con el médico y una técnica diagnóstica muy personalizada). Desde luego, no sería el primer tratamiento usado en medicina durante siglos que la ciencia ha conseguido demostrar que su eficacia era sólo fruto de un espejismo (por ejemplo las sangrías, usadas en la medicina occidental durante 2000 años y que, además de ser totalmente ineficaces, causaron millones de muertos). 

EVIDENCIAS EN ACUPUNTURA

  Descartar la existencia del efecto placebo en la acupuntura mediante ensayos clínicos no es tan sencillo como lo sería con otros tratamientos convencionales.  El problema durante muchos años radicó en que no existía un placebo que dar a los pacientes en los ensayos frente al que comparar la efectividad de la acupuntura. Además, la gran mayoría de esto ensayos realizados provenían de China, con evidente sesgo. Cuando se evalúa la efectividad de la acupuntura, por ejemplo para el tratamiento del dolor, el resultado es siempre mayor que la ausencia de ningún tratamiento, pero «¿es este efecto real o podría ser debido únicamente el efecto placebo?»

  Cuando en Occidente se empezaron a realizar ensayos utilizando acupuntura real versus «acupuntura simulada»  (con agujas retráctiles o colocando agujas en zonas diferentes a los puntos de acupresión) los resultados mostraron que no existían diferencias significativas entre la acupuntura y la acupuntura simulada.  Todavía usando acupuntura simulada frente a acupuntura real las condiciones de los ensayos son siempre favorables a la acupuntura, ya que es muy difícil conseguir un cegamiento completo. 

  En las últimas décadas diferentes investigaciones (1, 2, 3) de alta calidad han encontrado que el efecto anteriormente atribuido a la acupuntura para diferentes indicaciones se debe probablemente sólo al efecto placebo. Es igualmente cierto que existe un número aún mayor de publicaciones que sí otorgan efectividad a la acupuntura más allá del efecto placebo, sin embargo creemos que no están adecuadamente cegadas (a veces ni se intenta) y que padecen importantes sesgos por parte de los investigadores. Esperemos que en el futuro nuevos ensayos, más amplios, con un diseño óptimo y realizados de forma independiente puedan poner fin a este disputa. 

RIESGOS DE LA ACUPUNTURA

  En contra de la creencia popular, la acupuntura no está exenta de efectos secundarios. Por normal general, la acupuntura es una terapia bastante segura siempre siempre que se respeten ciertas condiciones de seguridad e higiene, sin por ello llegar a ser inocua como defienden muchos de sus partidarios. Hay estudios que sitúan el porcentaje de efectos secundarios entre los pacientes de acupuntura en un 10%. En la mayoría de éstas ocasiones éstos son leves como mareos, agujas que deben ser extraídas quirúrgicamente, desvanecimientos, hematomas o dolor en la zona de punción y en casos raros neumotorax (con una incidencia de hasta el 1%). Hay decenas de casos reportados de muertes por  tratamientos de acupuntura entre la mayoría por neumotórax y en raras ocasiones por punción del corazón. 

CONCLUSIONES

  La acupuntura es una de las pseudoterapias que goza a día de hoy de mayor popularidad y aceptación dentro de la sociedad y de las profesiones sanitarias. Es bastante probable que los efectos observados se deban únicamente al efecto placebo, aumentado por las características propias de la terapia. La acupuntura, aunque bastante segura, puede presentar efectos secundarios que en raras ocasiones pueden llegar a ser potencialmente graves e incluso provocar la muerte, especialmente si no es realizada por profesional médico experimentado. Estas conclusiones son extensivas a todas las variantes de la acupuntura como la acupuntura laser, la electroacupuntura o la moxibustión. 

 

 

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