Tratamiento del orzuelo

ETIOLOGÍA: ¿QUÉ ES? 

  El orzuelo (también llamado inflamación de las glándulas de Zeiss o de Moll) se trata de una infección aguda principalmente producida por estafilococos procedentes de la flora normal de la piel (Staphylococcus epidermidis y Staphylococcus aureus)  [(1)]. Se puede distinguir entre orzuelo interno y externo.

Orzuelo externo

  Se origina en las glándulas pilosebáceas de Zeiss y en las glándulas sudoríparas de Moll, que ambas se encuentran localizadas en el borde libre de los párpados,
en la base de las pestañas [(2)]. En cuanto a los signos y síntomas, se observa inflamación, induración redondeada con zona amarillenta a lo largo del proceso patológico (que indica que terminará supurando), dolor, hipersensibilidad localizada, lagrimeo, fotofobia y sensación de cuerpo extraño [(3)].

Orzuelo interno

  En este caso, las glándulas afectadas son las de Meibomio, que se encuentran en la zona anatómica del tarso ocular [(2)], por lo que los pacientes refieren más dolor que con los orzuelos externos [(3)]. Se puede notar una elevación en la zona de la glándula infectada, creando un absceso, que en ocasiones termina supurando. Sin embargo, rara vez se rompe espontáneamente [(4)]. Se produce con menos frecuencia que el externo, pero tiene más probabilidades de recidivas
[(3)].

  No hay que confundir orzuelo externo con chalazión, ya que éste se trata de una obstrucción completa sin infección bacteriana de las glándulas de Meibomio y es necesaria la incisión y posterior drenaje [(4)]. Un orzuelo externo puede acabar en chalazión [(5)].

TRATAMIENTO

  Recientemente, en una revisión de los diferentes estudios realizados durante años por diferentes investigadores, indicaba que la evidencia sobre la efectividad de las intervenciones no quirúrgicas para el tratamiento del orzuelo es insuficiente, refiriéndose a antibióticos orales y tópicos, gasas calientes, toallitas exfoliantes para párpados y corticoesteroides tópicos [(5)]. De hecho, en un estudio realizado en 2012 con 79 pacientes, se detectó que en determinados casos, el S.epidermidis y S. aureus (las principales especies causantes de esta patología) presentaban resistencia a la Terramicina (antibiótico tópico comúnmente utilizado para estos casos) [(1)].

  En el caso de la terramicina en concreto, se ha comprobado en un estudio en el que se investigaba la efectividad de este antibiótico para todo tipo de patologías infecciosas oculares, que no tuvo ningún efecto para los orzuelos internos y externos en los 19 pacientes que participaron[(6)].

  Debe tenerse especial precaución con el uso de antibióticos y los estafilococos. Si nos remontamos a 1944, únicamente era resistente a la penicilina y progresivamente empezó a dejar de ser sensible a otros antibióticos como los glucopéptidos [(1)]. Además de las posibles resistencias, en determinadas situaciones en las que la zona está demasiado inflamada, el fármaco no puede penetrar en la masa ocular para inhibir eficazmente el crecimiento de bacterias [(1)]. Por tanto, según estos estudios, puede que exista la posibilidad de que se prescriban antibióticos de forma innecesaria por no producir ningún efecto [(1)], [(5)], [(6)], dando lugar a patógenos resistentes o efectos secundarios [(1)].

  En la mayoría de los casos se trata de un proceso patológico auto limitado, y desaparecerá espontáneamente en una o dos semanas, sin necesidad de ningún tipo de tratamiento, mientras que en otros casos es necesaria una intervención quirúrgica que consiste en incisión y drenaje [(1)],[(5)].

ACTUACIÓN DEL FARMACÉUTICO

  En aquellos casos en los que el proceso dure más de 2 semanas sería necesario derivar al paciente a su centro de atención primaria para que el médico evalúe si se trata realmente de un orzuelo y si necesita o no intervención quirúrgica.

  Además,explicaremos al paciente que, en la mayoría de
las ocasiones, los orzuelos son procesos patológicos auto resolutivos como los últimos estudios demuestran, y comentarles que, si sobrepasa las dos semanas de duración, sería más que necesaria la visita al médico por las complicaciones que podrían generarse como problemas de visión, blefaritis o rosácea [(5)].

  Deberemos advertirles que, bajo ningún concepto, intenten por ellos mismos drenar las glándulas infectadas, por peligro de provocarse daños mayores. Ante la petición de un antibiótico de uso oftálmico sin receta explicar al paciente que el uso de antibióticos para el tratamiento del orzuelo  ha demostrado ser inefectivo además de poder ocasionar resistencias bacterianas. 

Autor: Gemma Martínez

Revisa: Cal R. , Bikuña B.

Bibliografía

(1): Parima Hirunwiwatkul, Kanitta Wachirasereechai, Mayuree Khantipong, Anan Chongthaleong,
Identifications of hordeolum pathogens and its susceptibility to antimicrobial agents in topical and oral
medications, 2017
(2): Estilita Esteva, Infecciones oculares, 2006
(3): Mercè Piera Fernández, Pequeñas afecciones y urgencias oftalmológicas .Actuación inmediata , 2001
(4): Kimberly P. Cockerham, MD, FACS, Christ Haggarty, Lids, 2006
(5): Kristina Lindsley, Jason J Nichols, Kay Dickersin, Non-surgical interventions for acute internal hordeolum, 2017. 
(6): Phillips Thygeson, Terramycin in Ocular Infections.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.